Fatiga física, fatiga mental

By 27 mayo, 2016Empresas, Yoga

Seamos sinceros: a veces trabajar fatiga…  Todos en algún momento hemos sufrido a nivel físico o mental un gran cansancio o dolor por culpa del trabajo. Momentos de tensión, malas posturas, un tiempo largo y continuado haciendo una misma tarea…  Aparecen dolores físicos y mentales que podemos aliviar en gran medida con la práctica continuada de yoga si entendemos el yoga como una forma de vida que engloba nuestro cuerpo y nuestra mente, nuestros movimientos y nuestros actos, cuando respiramos y cuando sentimos… Yoga como la integración de mente, respiración y cuerpo.

En el trabajo pasamos muchas horas de nuestra vida. Es cierto. La mayoría de nosotros trabajamos para mantener el tipo de vida que queremos, sea más o menos compleja, más o menos ambiciosa. Trabajamos por nosotros, por nuestra familia, por el buen funcionamiento de la sociedad… Pero trabajar no debe doler ni ser motivo de ansiedad, trabajar debe de ser un acto consciente de disfrute, como se expresa en el karma yoga… aunque también llegar a eso requiera un esfuerzo llamado constancia.

En el plano físico son varias las partes del cuerpo que pueden sufrir con la carga excesiva de trabajo. El dolor de espalda está el primero en la lista pero hay más: brazos y muñecas, piernas, cintura o mandíbula. También es frecuente la ansiedad y el miedo continuados que derivan en estrés. Pero ¿sabemos qué es la fatiga?

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La fatiga muscular
La fatiga muscular o física, la que atañe al cuerpo, es la disminución de la capacidad física de una persona después de haber realizado un trabajo durante un tiempo determinado. Una disminución que ocasiona molestias, cansancio, dificultad en la respiración…

¿En qué casos o situaciones se puede producir la fatiga física o muscular?
Cuando la exigencia o esfuerzo muscular demandados supera la capacidad del individuo. La fatiga variará en función del tipo de trabajo que hagamos, si es estático o dinámico:

  • Un trabajo estático es aquel donde la contracción de los músculos es continua y se mantiene durante un cierto periodo de tiempo. Por ejemplo las cargas de pesos que han de llevar de un lugar a otro los jornaleros en el campo o los operarios de las mudanzas.
  • Un trabajo es dinámico si la sucesión de tensiones y relajamientos es periódica, como puede darse en una cadena de montaje donde la persona permanece de pie y va ensamblando pequeñas piezas o mueve con la mano el ‘mouse’ frente a una pantalla de ordenador.

La carga de trabajo excesiva (ya sea por un trabajo estático o dinámico) da lugar a la fatiga que viene condicionada por la superación de unos máximos de consumo de energía y por el tipo de trabajo muscular que realizamos.

Medidas preventivas
Para no llegar a la fatiga corporal en el puesto de trabajo podemos tomar medidas como:

  • Cambios en el ritmo de trabajo, alternando tareas de alta intensidad con otras más pausadas y dejando tiempos para la recuperación física después de esfuerzos prolongados
  • Cambios en las características de la carga alternando pesos y volúmenes diferentes
  • Cambios en la dirección de los movimientos para no sobrecargar unas partes del 
cuerpo y permitir que trabaje de manera simétrica o lo más equilibrada posible
  • Cambios en las posturas del trabajo
  • Uso de herramientas que permitan disminuir el esfuerzo físico o acortar el tiempo 
dedicado a la tarea

Estas medidas se resumen principalmente en una: la correcta administración de los tiempos de trabajo que permitan la recuperación del organismo, del mismo modo que en una clase de yoga alternamos momentos de relajación con series dinámicas de asanas. Podemos aprender del yoga ese descanso activo donde a través de la respiración nos renovamos de energía y equilibramos de nuevo el cuerpo y la mente. En yoga tan importante como la ejecución correcta de las posturas es la actitud mental al permanecer en ellas. Esa atención plena y consciente es un factor clave para aliviar tanto la fatiga física como la fatiga mental. Recordemos que realizar una asana es conectar con uno mismo y empezar el largo camino del autoconocimiento. Cada postura es una oportunidad para centrar nuestra atención en nosotros, en nuestro cuerpo y en nuestra respiración, integrando así cuerpo y mente, disfrutando de la vivencia del aquí–ahora.

¿Qué es la fatiga mental?
Otro tipo de fatiga es la causada por una excesiva carga mental. Si esta fatiga es normal o leve provocará temporalmente poca atención, cansancio y bajo rendimiento, pero cesará con un buen descanso. Si por el contrario la fatiga es crónica, y continúa a pesar del descanso, podemos sufrir irritabilidad, ansiedad, insomnio, problemas digestivos, mareos…

Esta fatiga mental puede ocasionar errores con diversas consecuencias; si afecta a la percepción pueden darse defectos de vigilancia o no apreciación de información relevante, si afecta a la capacidad de decisión puede errarse en la toma de decisiones o en la falta de criterios claros al adoptar una u otra medida… En ocasiones se unen además otros factores como la monotonía -si son actividades largas, uniformes y repetitivas- o el rechazo emocional, cuando la saturación mental es tal que afecta ya al sistema nervioso.

Medidas preventivas
Como medidas generales se aconseja:

  • Prever pausas cortas y frecuentes en la actividad
  • Alternar con otro tipo de tareas que exijan menor atención
  • Reducir la carga de trabajo, especialmente en el turno de noche
  • Informar y formar al trabajador siempre que haya cambios

Probemos el yoga
“La práctica regular de yoga reduce y elimina las tensiones tanto físicas como mentales y emocionales, a través de reajustes precisos de ciertas funciones fisiológicas, sin necesidad de recurrir a los populares ansiolíticos, sedantes o relajantes. (…) La práctica regular de yoga frente a los acontecimientos difíciles que nos trae la vida nos aporta discernimiento para entender y decidir, fuerza para actuar y serenidad, sobretodo para aceptar aquello que en ocasiones puede ser irremediable”[i]

Somos seres complejos y el yoga nos transforma de un modo integral, abarca nuestra mente, cuerpo y espíritu. Con la práctica constante podemos hacer de nuestro trabajo diario una tarea agradable. Con el yoga preparamos nuestro cuerpo para el esfuerzo físico, ayudamos a nuestra mente a mantenerse abierta y flexible ante los contratiempos y contribuimos a que el ambiente laboral a nuestro alrededor mejore, aportando optimismo, relativizando los problemas, transmitiendo calma…

Swami Sivananda dijo que “un gramo de práctica pesa más que una tonelada de teoría”, y es porque la práctica es lo que transforma la realidad que queremos transformar.

Namaste!
[i] “Yoga, un sistema de reconducción vital”. Angel Peiró. Revista YOGA, núm. 83, mayo 2015

[i] Leslie Kaminoff, Amy Matthews. Anatomía del yoga. Ediciones Tutor, 2013.

Ahimsa
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